Un II Informe gris: la “primavera” de Sheinbaum no aparece en las cifras


Omitió en su mensaje el disparo de la deuda pública, narcopolíticos, narcoterrorismo, el desastre en Pemex y desaparecidos

El Segundo Informe de la presidenta Claudia Sheinbaum pasó por alto muchos de los problemas que enfrenta nuestro país como el de personas desaparecidas que de con acuerdo a colectivos de madres buscadoras, asciende a alrededor de 200 mil, cifra que contrasta con la cifra oficial de 135 mil.

Otro aspecto que no fue tomado en cuenta en Palacio Nacional fue el de la deuda del país que alcanza un total de 19.22 billones de pesos, equivalente al 51.5 del Producto Interno Bruto (PIB) de acuerdo con la propia Secretaría de Hacienda.

Tampoco mencionó a los políticos investigados por Estados Unidos por vínculos con el narcotráfico o al huachicol fiscal. Estuvieron ausentes los nombres de Rubén Rocha Moya y Enrique Inzunza, señalados por Estados Unidos de haberse coludido con el narcotráfico.

El “narcoterrorismo” fue también soslayado. Apenas el lunes un coche bomba estalló en Ojocaliente, Zacatecas, dejando 11 personas lesionada entre civiles y policías, lo que lo convierte en el embate número 17 con vehículos detonados en la entidad.

México pierde empleos formales

La “primavera laboral” que presumió la presidenta Claudia Sheinbaum en su Segundo Informe de Gobierno tiene un problema: durante el primer semestre de 2026 México perdió 364 mil empleos formales. No es una estimación opositora, sino un dato de la Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo (ENOE) del INEGI.

Y no es un accidente de este año. En los primeros seis meses de 2025 se perdieron 278 mil empleos formales; en 2024, 216 mil, y en 2023, 15 mil. Cuatro primeros semestres consecutivos con retrocesos difícilmente pueden llamarse primavera.

Cuatro años de retroceso

Otro indicador del INEGI confirma el deterioro. El Índice Global de Personal Ocupado de los Sectores Económicos cayó 0.8 por ciento en el primer semestre de 2026, la mayor contracción para ese periodo desde 2020, exceptuando precisamente los años de las profundas crisis de 2009 y 2020.

¿Dónde terminan quienes necesitan trabajar? En buena medida, en la informalidad. Durante los primeros semestres de 2023, 2024, 2025 y 2026, el empleo informal aumentó en 742 mil, 19 mil, un millón 270 mil y 70 mil personas, respectivamente. La informalidad se ha convertido en refugio de quienes la economía formal no logra absorber.

La inversión tampoco florece

Tampoco la inversión ofrece señales de primavera. En el primer trimestre de este año, la inversión extranjera directa nueva fue de 2 mil 726 millones de dólares, 23 por ciento inferior a los tres mil 543 millones del mismo periodo de 2025.

El gobierno puede presumir cifras récord de inversión extranjera total, pero una parte sustancial corresponde a reinversión de utilidades de empresas que ya operan en México, no a capital nuevo que llega al país.

El empresariado nacional tampoco parece compartir el optimismo de Palacio Nacional. De acuerdo con Data Coparmex, apenas dos de cada diez socios de sus 71 centrosempresariales consideran que existen condiciones favorables para invertir. El ánimo para hacerlo sufrió este año su peor caída desde 2020.

El costo de la inseguridad

Hay una razón adicional: la inseguridad. El 45.6 por ciento de los empresarios consultados por Coparmex reportó haber sido víctima de algún delito relacionado con su actividad, mientras 58.7 por ciento de las empresas tuvo que aumentar su gasto en seguridad.

Dinero destinado a protegerse del crimen es dinero que no se utiliza para ampliar plantas, comprar maquinaria o contratar trabajadores.

Mucho gasto, pobreza persistente

También hay claroscuros en la política social. En 2022 había un millón 112 mil adultos mayores en pobreza extrema. Durante 2023 y 2024 se destinaron 804 mil 389 millones de pesos a la Pensión para el Bienestar de las Personas Adultas Mayores. Aun después de semejante esfuerzo presupuestal, el INEGI contabilizó 894 mil adultos mayores en pobreza extrema.

Todo ello ha ocurrido acompañado de un fuerte crecimiento del endeudamiento público.Desde el inicio de los gobiernos de Morena, la deuda del sector público pasó de 10.8 billones a 18.6 billones de pesos.

Pemex: el barril sin fondo

A esa cuenta hay que agregar Pemex. En los ocho años de gobiernos de la llamada Cuarta Transformación, de 2019 a 2026, el gobierno federal le ha destinado, entre aportaciones y alivios fiscales, un monto estimado de entre 110 mil millones y 130 mil millones de dólares.

De esa cantidad, alrededor de 85 mil millones de dólares corresponderían a aportaciones directas de capital y otros apoyos de Hacienda, destinados principalmente al pago de amortizaciones de la deuda financiera de Pemex y a proyectos de infraestructura como la refinería de Dos Bocas.

Otros 25 mil millones a 35 mil millones de dólares corresponderían al alivio de la carga fiscal de la petrolera, entre ellos la reducción del Derecho de Utilidad Compartida, que bajó del 65 al 30 por ciento, además de diversos estímulos y exenciones.

La paradoja es monumental: Pemex fue creada para explotar la riqueza petrolera y aportar recursos al Estado. Durante la 4T ocurrió crecientemente al revés: el fisco tuvo que sacar dinero de sus propias arcas para mantener a flote a la petrolera.

Hasta 130 mil millones de dólares destinados a Pemex representan recursos que el Estadono pudo utilizar en seguridad, infraestructura, salud, educación o inversión productiva. Una empresa que durante décadas financió una parte sustancial del gasto público terminó necesitando que los contribuyentes financiaran sus pérdidas, inversiones y vencimientos de deuda.

El termómetro de la economía

El especialista y articulista de La Aurora, Gonzalo Hernández Licona, recuerda que el empleo es quizá el termómetro más directo de la economía porque alrededor de 66 por ciento de los ingresos de las personas proviene del trabajo. Y ese termómetro no registra primavera.

México puede reconocer los aumentos al salario mínimo y los avances laboralesalcanzados en los últimos años. Pero una cosa es mejorar las condiciones de quienes tienen empleo y otra que la economía esté generando suficientes puestos formales.

Los datos dibujan algo distinto al paisaje presentado en el Informe: 364 mil empleosformales menos en seis meses; cuatro primeros semestres consecutivos de retroceso;creciente refugio en la informalidad; caída de la inversión extranjera nueva; empresarios renuentes a invertir; inseguridad que encarece la actividad productiva; 894 mil adultos mayores todavía en pobreza extrema; una deuda pública que pasó de 10.8 a 18.6 billones de pesos, y hasta 130 mil millones de dólares destinados a sostener a Pemex.

Si ésta es la “primavera laboral”, las cifras indican que llegó con bastante frío. Y con una factura extraordinariamente cara.

 

La Aurora de México