México se abstiene en la OEA ante la crisis política en Nicaragua


México se abstiene en OEA mientras Nicaragua elimina elecciones bajo la dictadura de Daniel Ortega

México marcó distancia de la iniciativa impulsada en la Organización de los Estados Americanos (OEA) para analizar la situación política de Nicaragua, al abstenerse en la votación que aprobó convocar a una reunión de cancilleres para discutir posibles medidas ante la exclusión de la oposición en los procesos electorales del país centroamericano.

Durante la sesión, el representante de México ante la OEA, Alejandro Encinas, explicó que la delegación mexicana decidió no respaldar la convocatoria debido a que considera que la situación interna de Nicaragua no representa una amenaza para la paz o la seguridad del hemisferio.

El diplomático también expresó preocupación porque la organización pudiera rebasar sus atribuciones al intervenir en asuntos internos de un Estado que ya no forma parte de la OEA. En ese sentido, advirtió que presentar una crisis política como un problema de seguridad regional podría aumentar las tensiones y dificultar la búsqueda de una salida pacífica.

Encinas señaló que tampoco existe suficiente claridad sobre cuáles serían las acciones que podrían adoptarse para enfrentar la situación en Nicaragua, por lo que, a juicio de México, el proceso podría terminar privilegiando un enfoque de seguridad sobre una problemática relacionada principalmente con la política y los derechos humanos.

Pese a su abstención, el representante mexicano reafirmó el compromiso del país con la democracia y los derechos humanos en Nicaragua, al tiempo que planteó la necesidad de impulsar el diálogo y utilizar mecanismos diplomáticos que permitan encontrar una solución pacífica a la crisis.

México, agregó, está dispuesto a participar de manera constructiva en los esfuerzos internacionales, aunque consideró que no puede acompañar una convocatoria cuyo alcance y posibles consecuencias todavía no están claramente definidos y que, eventualmente, podría convertir un conflicto político y de derechos humanos en un asunto de seguridad hemisférica.

El representante mexicano recordó además que Nicaragua continúa vinculado a mecanismos internacionales, entre ellos la Convención Americana sobre Derechos Humanos, instrumento que contempla el derecho de las personas a participar en elecciones auténticas.

Presión internacional aumenta sobre Nicaragua

La convocatoria para una reunión extraordinaria de ministros de Relaciones Exteriores fue aprobada con 29 votos a favor, uno en contra, correspondiente a Brasil, y la abstención de México. El encuentro todavía no cuenta con una fecha definida.

La votación se produjo después de que el pasado 5 de agosto no se alcanzaran los respaldos suficientes para avanzar con la iniciativa. Posteriormente, Estados Unidos encabezó un llamado para que la comunidad internacional adoptara “acciones reales” frente al gobierno de los copresidentes nicaragüenses, aunque sin precisar qué tipo de medidas podrían implementarse.

Tras la decisión de la OEA, Rosario Murillo esposa del dictador, volvió a lanzar críticas contra los sectores opositores, a quienes suele calificar como “mercenarios”, “traidores” y “cobardes”. En un mensaje difundido por medios oficialistas, cuestionó la falta de legitimidad de sus adversarios, sin hacer una referencia directa a la resolución adoptada por el organismo interamericano.

La determinación de México refleja así una postura orientada a privilegiar los canales diplomáticos y el diálogo, mientras crece la presión internacional para que Nicaragua enfrente los cuestionamientos relacionados con la participación política, los derechos humanos y las condiciones de sus procesos electorales.