

El PRI convocó a un evento el próximo domingo, a las 08:00 horas, como si Alex Domínguez quisiera que nadie atendiera el llamado del corrupto y bravucón Alito Moreno, quien visita Chihuahua dando muestras de que ese partido no sólo está muriendo, sino que sus dirigentes carecen de toda logística y del sentido común necesario para organizar eventos exitosos.
Seguramente habrá quienes atiendan la convocatoria, pero la mayoría lo hará en sentido negativo, pues la forma en que el PRI en Chihuahua se siente dueño de las agendas de todo el mundo está rebasando los límites.
Alito Moreno vendrá a decir un montón de mentiras que ha venido repitiendo desde hace un par de años, cuando secuestró lo que queda del partido sólo para terminar de saquearlo.
El PRI en Chihuahua se ha dividido en dos: por un lado, están quienes se unieron al PAN por medio de perfiles que les abrieron espacios con el exfiscal César Jáuregui o en dependencias como la SPyCI, Salud Estatal o el Instituto del Deporte; por el otro, se encuentran quienes se han dedicado a fundar organizaciones civiles al servicio de Morena.
El resto son priistas aferrados, pero desahuciados, que irán el domingo a aplaudirle a Alito Moreno sus mentiras. No por nada los gobernadores emanados del PRI se oponen rotundamente a ese autoritarismo corrupto y lleno de bótox.
El evento es a las ocho de la mañana porque hasta para enterrar al PRI quieren ganarle tiempo al sepulturero.

