La diputada Jael Argüelles llevó una campaña antigarrapatas a una colonia de Ciudad Juárez y, aunque junto a Rosana Díaz se sienten muy animalistas, siempre es puro farol, pues, en los casos realmente relevantes en materia de protección animal, ambas han brillado por su ausencia.
En su dinámica y con el puro ánimo de promocionar su imagen y su nombre, en lugar de mostrar un genuino interés por ayudar, Jael Argüelles se puso a repartir placas de identificación para perros y, en la parte trasera, les puso su nombre.
La ocurrencia resultó tan tonta que, al momento de mostrar las placas en forma de hueso, da la impresión de que casi todos los perros se llaman Jael Argüelles. Lo mismo pasará con los perritos que usen esos collares, pues, con el movimiento, seguramente muchas de las mascotas terminarán llamándose Jael Argüelles.
Algo bastante irónico en el actuar de los diputados de Morena, quienes se comportan como mascotas de Andrés Manuel y Claudia. Lo malo no es que los perros terminen llamándose Jael Argüelles, sino que en Morena todos traen una placa que dice: “Propiedad de la 4T”.

