*Guadalupe y Calvo bajo fuego… político *Parque Central sin timón *Fuera por desleal


*Guadalupe y Calvo bajo fuego… político

*Parque Central sin timón

*Fuera por desleal

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Maru Campos dejó claro que el tema de la seguridad tanto en Guadalupe y Calvo, como en toda la zona serrana, no se va a politizar, un mensaje claro para los morenistas como Cuauhtémoc Estrada y Andrea Chávez, quienes han usado el dolor de la gente como bandera política.

Para dejarlo claro, recordó el acuerdo que tuvo con la presidente Claudia Sheinbaum, de no hacer política del dolor popular, y de hecho, han podido coordinar esfuerzos entre las corporaciones federales y estatales, para tratar de sobrellevar la bronca. Esto parece no importarle a los radicales nefastos y rastreros de la 4T que optan por ignorar los mensajes de su presidenta, queriendo revivir filias y fobias que dejó López Obrador.

Por fortuna el asunto ha sido tomado con seriedad tanto por los titulares de la SEDENA, la Guardia Nacional, la SSPE y la FGE, quien han sabido hacer a un lado los colores y tratar de velar por la seguridad de los chihuahuenses, tanto así, que todos coincidieron en que el asunto en Guadalupe y Calvo, debe tratarse con pinzas y contundencia, incluso le pidieron cuentas a la alcaldesa Ana González, para que deje de andar de fiesta en Parral, pues fue vista en varias ocasiones en las Jornadas Villistas. Y cuando no anda de fiesta se esconde, así que le solicitaron que dé la cara e informe de cualquier incidencia que se presente en su municipio. 

Guadalupe y Calvo no necesita discursos; necesita resultados y presencia institucional, no grilla disfrazada.

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La gobernadora Maru Campos había designado a Eduardo Gutiérrez como director del Parque Central en Ciudad Juárez, pero el gusto le duró muy poco a Gutierres, pues la gobernadora dio revés a su nombramiento. 

Esto pasó por dos razones, la primera, se dice que Lalo Gutiérrez nomás no dio el ancho y luego durante la elección judicial del pasado 2 de junio, no se apegó al acordeón que emitió Gobierno del Estado, específicamente a los perfiles panistas. Por el contrario, Gutierres apoyó a candidatos no palomeados por el PAN, y hasta se puso a apoyar a Ulises Pacheco, némesis de la actual administración estatal. 

Este personaje la tenía ganada, pero su soberbia e inexperiencia en la política de alto nivel, lo llevaron a cometer errores como el hecho de ir en contra de quien le estaba dando la chamba, así que le dieron las gracias por participar y actualmente el Parque Central sigue acéfalo. Y al final de cuentas el parque se encuentra en total abandono no por falta de recursos, sino por la incompetencia de Rafa Loera, quien está más preocupado por hacer campaña en la capital.

La política exige disciplina, no protagonismos personales ni alianzas con enemigos declarados.

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Para colmo, el chavalito de Palacio, Rafa Loera no supo mover las cartas, y luego en su última visita al parque, nomás hizo como que supervisaba un centro comunitario, pero los que lo vieron, afirmaron que solo fue a tomarse fotos y video, para luego irse del lugar sin darse cuenta de las condiciones deplorables en que dejó el parque su compa David Rocha.

A esto se le suma que en su momento, Lalito y compañía apoyaron con todo a la gente de Javier Corral, incluso su asesoramiento principal que venía de Gustavo Madero. Esto le está pasando al grupo de los dirigidos por Ramón Galindo, quien tampoco es del agrado de Maru Campos y que le operaron en contra, cuando pensaron que el huevón corrupto y mentiroso de Javier Corral los salvaría del olvido dentro del blanquiazul.

Para colmo, se sabe que Sergio Nevárez, a pesar de ser muy compa de Lalo Gutiérrez, a quien ahora considera un traidor, fue el que personalmente pidió su cabeza para no dejarlo llegar, pues dentro de sus aspiraciones por la candidatura para la Presidencia Municipal de Ciudad Juárez, ve a este personaje como una amenaza, precisamente por su cercanía con los corralistas, hoy apoyando al ala apestada de Morena.

Entre traiciones, ambiciones y venganzas, en Juárez nadie cuida el parque, ni el proyecto político.