

*La reunión que sigue hablando
*Del Altiplano al siguiente golpe
*Daniela mueve la portería
__________
Otra vez la gobernadora Maru Campos salió a hablar sobre el asunto de César Jáuregui, pero, como ya se le hizo costumbre, lo hace por medio de sus amigos de los medios nacionales; en esta ocasión fue con Latinus.
Maru Campos aseguró que ella misma le estuvo advirtiendo a César Jáuregui que tuviera cuidado con su exposición mediática, pues se encontraba en una posición bastante vulnerable por el asunto del narcolaboratorio y los agentes de la CIA.
Según la mandataria, le advirtió por lo menos en ocho ocasiones, pero César simplemente dijo que no se preocupara, que estaba dispuesto a enfrentar lo que fuera. Por cierto, Maru calificó esa respuesta como una actitud soberbia por parte de su exfiscal. También afirmó que no pactó con Claudia Sheinbaum y que, cuando se reunieron, se gritonearon mutuamente.
Lo interesante es que, mientras Maru intenta cerrar la puerta a cualquier versión de un acuerdo, desde Palacio Nacional hicieron prácticamente lo mismo: Sheinbaum negó que exista un pacto y aseguró que tampoco ha exonerado a la gobernadora, dejando cualquier responsabilidad en manos de las investigaciones.
Así que aquel encuentro del 19 de septiembre en Ciudad Juárez, que Campos ahora describe como una conversación cargada de reclamos y gritos, terminó siendo mucho más importante de lo que ambas partes dejaron ver en su momento. Porque podrán coincidir en que no hubo pacto, pero cada nueva declaración abre otra rendija sobre lo que realmente se habló aquella tarde; y, en política, cuando dos gobernantes necesitan explicar tantas veces que no hubo acuerdo, inevitablemente terminan alimentando la pregunta que querían apagar.
En política, cuando un “no pasó nada” necesita tantas explicaciones y entrevistas, normalmente pasó demasiado.
**
Dentro del proceso penal de César Jáuregui, el juez de control Luis Alberto Simental decidió vincularlo a proceso por el delito de Ejercicio Ilegal del Servicio Público, pero no lo vinculó por la acusación de cohecho.
La audiencia se realizó de forma remota, pues César permanece preso en el penal del Altiplano, en el Estado de México, en donde enfrenta otro proceso judicial, pero en la cancha federal; en este caso, por el delito de Traición a la Patria.
La defensa anunció la impugnación de la vinculación a proceso, y es que en algo tiene razón: el juez está basando su decisión en los argumentos del MP, todos sustentados en suposiciones, sin pruebas contundentes, incluso sin un solo testimonio que permita establecer que Jáuregui dio alguna autorización o que estuvo involucrado directamente con el tema de la CIA.
Pero el asunto amenaza con crecer mucho más allá de la participación de los agentes estadounidenses. En medios nacionales ya comenzaron a circular versiones que apuntan a presuntos contactos con integrantes del crimen organizado, judicializaciones selectivas y carpetas de investigación mal integradas que habrían terminado con la liberación de algunos inculpados.
Son señalamientos que hasta ahora no han sido demostrados ante un juez, pero dejan ver por dónde podría venir el siguiente golpe: si la Fiscalía decide abrir ese cajón y convertir las filtraciones en acusaciones formales, el problema de Jáuregui ya no será solamente explicar qué sabía de la CIA, sino defender toda una etapa de su paso por la Fiscalía. Y ahí la historia apenas estaría comenzando.
La CIA podría terminar siendo apenas el prólogo de una historia mucho más larga.
**
En el PAN hay algunas molestias por parte de varios aspirantes a diputaciones, sobre todo en Ciudad Juárez, debido a que Daniela Álvarez instruyó alargar el proceso de registro para que sus amigos puedan completar las firmas que les faltaron.
Es precisamente esa la molestia: que muchos lograron reunir las firmas necesarias, mientras que otros no, incumpliendo de esa manera con el plazo fijado previamente.
Luego, Daniela Álvarez informó que habría una prórroga, lo que de inmediato provocó que comenzaran a decir que busca beneficiar a quienes ella misma pretende imponer como candidatos a diputados, mientras ella misma se impone como candidata a la alcaldía juarense.
Y aquí es donde empiezan las preguntas incómodas para la dirigencia azul, porque públicamente se había señalado que el 18 de octubre concluía el plazo para reunir las firmas y cumplir con los requisitos del proceso en Juárez. Daniela, además, pasó de declarar el 3 de octubre que no estaba registrada para ningún cargo, a reconocer apenas trece días después que sí existía la posibilidad de buscar la Presidencia Municipal.
Si después de fijar reglas y fechas estas terminan moviéndose cuando algunos aspirantes no alcanzaron la meta, el problema para el PAN no será únicamente explicar la prórroga, sino convencer a quienes sí cumplieron en tiempo y forma de que la cancha sigue estando pareja. Porque cuando las reglas cambian a mitad del partido, hasta los de casa empiezan a preguntarse para quién estaba preparado el marcador.
Lo malo de mover la portería es que hasta tus propios jugadores terminan preguntando quién trae al árbitro.

